VERANO 2018. INGLATERRA Y ESCOCIA

 

 INGLATERRA Y ESCOCIA

  Un maravilloso viaje para todos y si tienes algún fan de Harry Potter, alucinará.

  DÍA 1

  CAZORLA – BURDEOS. 1100 Km

Paramos una noche en el camping Chez Tayzac, a 63 km al norte de Burdeos. Es ideal para descansar en ruta, súper tranquilo, rodeado de viñedos, un bosque, un lago...no tiene tienda ni nada, sólo la casa del dueño. El baño es pequeñito, portátil, con lavabo, wc y ducha. Estaba muy limpio. Es muy económico, los 4, coche, caravana y electricidad, 15 euros.



  DÍA 2

  BURDEOS – CALAIS (875Km) – DOVER

La idea era coger el ferry en Dover, pero al llegar y ver los carteles del Eurotúnel quisimos vivir la experiencia de llegar a Inglaterra atravesándolo, la verdad es que es una aventura y probarlo está genial, aunque por su precio (545 euros con el coche y la caravana) la próxima vez optaremos por el ferry. El viaje es muy cómodo y en poco más de 30 minutos llegas a Dover. Es como un tren en el que metes el coche por detrás y cuando llegas arrancas y sales por delante y...¡cuidado! que ya hay que conducir por la izquierda y es fácil despistarse.



  Fuimos al camping Hawthorn Farm, está genial, lo mejor es que, aunque llegues muy tarde y la recepción esté cerrada, tienen una zona habilitada para que te instales con la caravana y te puedas conectar a la electricidad  accediendo a pie a todas las instalaciones del camping.

  DÍA 3

  DOVER – CAMBRIDGE 203 km

  Llegamos a Cambridge, al Cambridge Camping and Caravaning Club Site, donde pasamos dos noches. Está muy bien, es un espacio de césped muy amplio con setos, todo muy limpio y cuidado. Los servicios nuevos y limpios. Tiene tienda, aunque no entramos. Al lado del camping está la parada del autobús que te deja en el centro de Cambridge en 30 minutos.


  En la ciudad, paseamos por las principales calles, como la mítica
King´s Parade, por la que se llega al King´s College


  Cerca de allí, en
Bene´t Street, estuvimos en el pub The Eagle, donde se anunció el descubrimiento del ADN y donde los pilotos de la Royal Air Force y Norteamericanos, se reunían en la II Guerra Mundial.


  En Trumpington Street vimos el Corpus Clock, inaugurado en 2008 por Stephen Hawking. Es muy llamativo, dorado, con una especie de escarabajo encima, tiene la peculiaridad de que sólo da la hora correcta cada cinco minutos, en los intervalos se adelanta o atrasa, para representar la irregularidad de la vida.



Para comer, en la plaza del mercado, hay muchísimos puestos de comida, estuvimos en el Africfood, muy rico y lo picante es “muy picante”. De postre en otro puestecillo nos tomamos unos enormes helados envueltos en una especie de gofres que estaban exquisitos.



Paseando por el centro se van viendo los distintos College. La mejor manera de verlos es haciendo “punting” en las barquitas del río Cam. Es recomendable hacerlo con guía, además de manejar la barquita con soltura, que no es tan fácil como parece, te lo va explicando todo y los distintos puentes por los que vas pasando: el Magdalene, el de los Suspiros, el Mathemathical bridge...merece la pena el paseo en barca y es una buena ocasión para practicar inglés.


  Uno de los parques más grandes de Cambridge es el Jesus Green, muy cerca de “The Round Church”, la iglesia redonda del año 1130, inspirada en el Santo Sepulcro de Jerusalén.



Pasamos por el Museo Fitzwilliam, es gratis, aunque no pudimos entrar porque ya había cerrado. Es muy bonito por fuera.


  DÍA 5

  CAMBRIDGE – YORK 254 Km

  Paramos una noche en el camping Grantchester Caravan and Camping, es pequeñito, pero había sitio de sobra. Es como una granja, el dueño es muy amable. Llegas, y tú mismo abres la verja y entras, nos colocamos en la parcela que nos habían indicado por teléfono. Las parcelas tienen asfalto y césped. Los servicios son prefabricados, mixtos, y, en general, estaban limpios. Es muy barato, con la tarjeta del club nos costó 17´50 libras. A York se tarda unos 10/15 minutos en coche desde el camping. Junto a la estación, hay un parking gratuito, aunque nosotros aparcamos a la entrada del pueblo, porque el parking al que nos llevó el google maps eran calles con límite de tiempo. Hay que poner en el maps el de la estación. El último bus volvía al camping a las 18h, por eso decidimos ir en el coche.




  York es una ciudad con mucho encanto. Es bonito pasear por su muralla. La Catedral, preciosa, y tiene la vidriera más grande del mundo. Nosotros vimos la que se puede ver sin pagar (que también es impresionante) porque la otra estaba en obras.



Entramos en el Yorkshire Museum, había una exposición de Jurassic World y de la prehistoria que les encantó a los niños.

Los jardines de al lado del Museo y las Ruins of Mary´s Abbey son muy bonitas (ideales para comer algo que hayamos comprado)

La calle The Shambles es preciosa. En 2010, Google Street la nombró la calle más pintoresca de Reino Unido. A los fans de Harry Potter les recuerda al Callejón Diagon. Tiene un par de tiendas dedicadas a Harry Potter donde compramos la famosa cerveza de mantequilla (sin alcohol)


  También fuimos a la Clifford´s Tower donde los niños disfrutaron mucho rodando como croquetas por la colina.


  DÍA 6

  YORK – EDIMBURGO (336 km) PARADA EN RUTA PARA VISITAR EL CASTILLO DE ALNWICK


  Camino de Edimburgo, paramos a visitar el castillo de Alnwick (encontramos sitio para dejar el coche con la caravana sin problema) Realmente merece la pena verlo porque es espectacular.

En él rodaron algunas escenas de Harry Potter como las de vuelo con escoba y las del bosque perdido. Hacen una actividad en broma de “vuelo con escoba” aunque a los niños les pareció un poco chorra y no quisieron participar. Donde sí nos quedamos fue en la representación que hacen en la Cueva del Dragón, está muy bien ambientada y nos gustó mucho. Si los niños son demasiado pequeños y miedosos se pueden asustar un poco. Por la entrada al Castillo pagamos los cuatro 48 libras y, para nosotros, mereció mucho la pena.



  En Edimburgo nos instalamos dos noches en el Camping Lauder & Caravaning Club Site. Pagamos 60´72 libras. Es muy tranquilo, al estilo británico, césped muy grande y muy cuidado. Había sitio de sobra. No llegamos a entrar en la tienda. A 10 minutos andando está la parada de autobús que te deja en la estación, en pleno centro de Edimburgo en 50 minutos.


  Edimburgo es espectacular y en agosto está súper ambientada.


  Está dividida en
Old Town y New Town.

 El Castillo de Edimburgo es una antigua fortaleza y uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Se alza sobre la colina de Castle Hill. Hay que sacar las entradas con meses de antelación.

Princes Street Garden´s son los jardines que hay a los pies del Castillo, son muy bonitos.

La calle principal la llaman la Royal Mile, es larguísima, en un extremo está el Castillo y en el otro el Palacio de Holyrood, residencia oficial de la Reina cuando viaja a Escocia.



 En el centro de la calle se encuentra la Catedral de St Giles.


Nos llamó mucho la atención la alegría que se vive en esta zona, grupos de humoristas, artistas callejeros, bromistas...algunos parecían estar como una cabra y fue bastante divertido vivir ese ambiente.
Las calles adyacentes son medievales, con pasadizos, patios, etc.

 Royal Mile y Victoria Street, son las calles más bonitas y famosas de Edimburgo. Tiene dos niveles. Se cree que J. K. Rowling se inspiró en esta calle para crear el callejón Diagón de Harry Potter.



En esta zona encontramos el Café The Elephant House, donde la autora escribió muchos de los capítulos de la saga. Comimos allí muy bien, no está mal de precio y tiene unas bonitas vistas al Castillo.



  En el cementerio de Greyfriars (para frikis de Harry Potter) encontramos la tumba “del que no debe ser nombrado" (Voldemort) (entrando por la puerta principal del cementerio, sigues todo recto y justo cuando atraviesas la muralla de piedra, a la derecha, y, al fondo, a la derecha otra vez)


 Otras tumbas inspiraron a la autora para los apellidos de Harry Potter, como Minerva McGonagall y Rufus Scrimgeon. Es curioso, el Cementerio está lleno de fans de Harry Potter que van siguiendo las indicaciones en busca de las distintas tumbas.

Desde aquí se ve la Escuela George Heriot, una de las más prestigiosas del país. Inspiró a Rowling a crear el sistema de casas que vemos en Howarts.

Otro paseo bonito para hacer en Edimburgo es llegar hasta la Dean Village, desde Princess Street, a unos quince minutos andando, siguiendo el río Water of Leith.



  DÍA 8

  EDIMBURGO – STIRLING 58 km

  En Stirling había un Festival y fue imposible encontrar camping libre, así que aparcamos en una calle del barrio nuevo de la ciudad y allí comimos y dormimos sin ningún problema. La zona es como de chalecitos con buenos coches aparcados en la puerta, es una zona muy tranquila.

Stirling es muy bonito y merece una visita.

Subimos al monumento a William Walace (muy recomendable), héroe escocés que ganó a los ingleses en la Batalla del Puente de Stirling. El paseo hasta arriba es muy bonito, con distintas esculturas en madera, y las vistas desde arriba, espectaculares.



La Iglesia Holy Rude cierra muy pronto, a las 16h, el cementerio  es muy bonito, con las típicas lápidas de piedra entre la hierba.


  Subiendo la cuesta de al lado de la Iglesia, se llega al Castillo. Tiene un jardín precioso, y las vistas desde arriba, son muy chulas.


El castillo se encuentra en una colina que controla la frontera entre las Highlands y las Tierras Bajas. Ha sido testigo de asedios y disputas por la independencia, de la coronación de reyes y reina y de fastuosos banquetes.



  Merece la pena también dar un paseo por las callejuelas de la Old Town, y todo, se puede hacer andando sin necesidad de coger el coche.

  Hay un gigantesco supermercado Tesco que está genial para reponer víveres.

  DÍA 9

  STIRLING – ST ANDREWS 84 km

  El camping estaba a unos 15 minutos en coche de St Andrews.  Es una granja en medio de la nada, rodeada de pastos, ovejas y vacas. Un minúsculo habitáculo reúne la ducha (a la que hay que echar monedas), el lavabo y el wc. Si buscas comodidades, no es tu sitio.

La ciudad de St Andrews es preciosa y merece la pena una visita. En la ciudad se puede aparcar sin problema.

Cuenta la leyenda, que sobre el año 742, mientras S. Régulo transportaba los restos del Apóstol S. Andrés desde el Mediterráneo hacia el norte, naufragó justo donde hoy se alza la ciudad de St. Andrews.

En 1124, la ciudad fue nombrada Ciudad Real (Royal Burgh) y 300 años más tarde, consagrada por el Arzobispo.

En el S. XII se mandó construir la Catedral que se terminó en 1318. Durante muchos años fue la edificación más grande de toda Escocia.

La entrada a las ruinas de la Catedral es gratuita.


  La entrada combinada Castillo – Torre, sale algo más barata que si las compras sueltas (unas 28 libras los cuatro).

La Torre tiene unas vistas muy bonitas.


  En las ruinas del Castillo puedes visitar las galerías subterráneas, con pasadizos, algunos de ellos muy estrechos. A una chica española que iba delante de 
nosotros le dio mucha claustrofobia y se tuvo que salir, una pena.



La Universidad de St Andrews es la más antigua de Escocia y una de las más prestigiosas del Reino Unido. Por ella han pasado cinco Premios Nobel y varios personajes de renombre. En ella se enamoraron Kate Middleton y el príncipe Guillermo mientras estudiaban historia del arte.



En North Street se encuentran los edificios de S. Salvador, el College, la Iglesia y la Torre.

Market Street es la calle central, repleta de tiendas.

St Andrews tiene tres playas, en la de West Sands se rodó la película Carros de Fuego.



  DÍA 10

  ST ANDREWS – FORT WILLIAM 224 km

  Nos instalamos dos noches en el camping Glen Nevis Caravan & Camping Park. Está muy bien, parcelas muy amplias con caminitos de asfalto. En la parcela tienes chino gordo para colocar la caravana y un buen trozo de césped para poner mesas, sillas o lo que quieras. Los baños y fregaderos están limpios y calentitos. Tiene restaurante y tienda aunque no entramos pues en la ciudad hay un lidl muy grande y compramos allí.


   En el entorno del camping grabaron las escenas de apertuta de la película Braveheart, los juegos de quidditch de Harry Potter y algunas escenas de la película Highlander.

El entorno de Fort William merece una visita, está en plena naturaleza, junto al Glen Nevis (la montaña más alta de Reino Unido), rodeado de vegetación, un río...



Tiene una calle principal con tiendas, una iglesia con un cementerio muy bonito y una plaza.



Desde aquí sale el famoso tren de vapor Jacobite, conocido por los fans de Harry Potter, el paseo es precioso y merece la pena. Llega hasta Mallaig, donde para, para que te des una vuelta por el pueblo antes de volver a Fort William. Los billetes deben comprarse con antelación. En el tren te venden muchas cosas de recuerdo de la saga, así como el famoso whisky escocés.


Desde Fort William visitamos Inverness, la carretera es preciosa, naturaleza en estado puro. Casi todo el tiempo vas junto al Lago Ness, que queda al nivel de la carretera, con un montón de sitios para que puedas parar, hacer fotos y tocar el agua.



Inverness nos encantó, el Castillo tiene unas vistas espectaculares, sólo se puede visitar por fuera porque es privado.

  La Old High Church es el edificio más antiguo con un campanario de la edad media.

  La calle Church Street es una de las más antiguas y animadas.

  El Mercado Victoriano es pequeñito y curioso de ver.

  Leakey´s Bookshop es una de las librerías más bonitas del Reino Unido, venden libros de segunda mano y merece la pena verla.


  No puede faltar un paseo desde el centro por la orilla del río (en el lado de la Catedral, que nos pareció bonita y pequeña) hacia las islas del río, tiene unas vistas espectaculares del Castillo.

                   


  DÍA 13

  FORT WILLIAM – ISLA DE SKYE 200 km

  De camino hacia la isla de Skye, pasamos por uno de los castillos más emblemáticos de Escocia, el Eilean Donan Castle. Sólo pudimos verlo por fuera porque había tal cantidad de gente, que el vigilante del parking no nos dejó ni parar. Por dentro, al ser una residencia privada, muchas estancias están cerradas y las demás no se pueden fotografiar.

  Algunas de las películas que se han rodado aquí son Braveheart, Los Inmortales o El mundo nunca es suficiente.

  Parece ser que en el s. VI, el santo irlandés Donna´n se instaló en la isla junto con algunos fieles.

  La primera fortificación en la isla no se construyó hasta el año 1220, aprovechando su situación estratégica en el lago para defender las tierras de las frecuentes incursiones vikingas.

Posteriormente, el clan McRae convirtió el castillo en su residencia, y durante siglos, la estructura fue cambiando según las necesidades del momento, pero, finalmente, se abandonó.

  En 1719, en el marco del levantamiento jacobita, después de que Francia se negara a apoyar la revuelta para devolver el trono inglés a los descendientes de la casa Estuardo, los escoceses pidieron ayuda a España.

  Una expedición de 300 hombres partieron de Cádiz y consiguieron desembarcar en las Highlands, y cuarenta y seis de ellos tomaron el castillo.

  La ocupación pronto llegó a oídos de los ingleses y, un mes más tarde, las fragatas británicas bombardearon la fortaleza hasta conseguir que los españoles se rindieran, y luego, volaron los restos.

  John McRae-Gilstrap, descendiente del clan McRae, lo compró en 1911 y comenzó la tarea de restaurarlo.


La Isla de Skye es impresionante. El clima es muy curioso, llueve, sale el sol y se nubla de un minuto a otro, y así, varias veces al día. Hay que ir abrigado y llevar capas impermeables que necesitarás varias veces al día.

Antes de instalarnos en el camping, tuvimos la suerte de poder parar con la caravana (gracias a que es pequeñita) junto a las Fairy Pools. El paseo es precioso, subiendo por la montaña, junto al río, ves las pequeñas cascadas y las llamadas piscinas de las hadas, donde mis valientes chicos, se dieron un remojón con el neopreno. Las más bonitas son las del principio. Si sigues subiendo montaña arriba, llegas a un cartel que dice que es un camino peligroso a partir de ahí y que te asegures que tienes experiencia y la equipación adecuada. Seguimos subiendo un rato más, aunque no es necesario porque lo más bonito está antes del cartel. 



Después de la excursión fuimos a instalarnos al Skye Camping and caravaning Club Site. El camping está genial, en un entorno idílico, delante de un lago. El propietario, muy amable, nos recibió con la información impresa en español. Los baños estaban muy nuevos y limpios y a una temperatura agradable. También hay cuarto de lavandería con lavadora y secadora.


  Al día siguiente fuimos en primer lugar al Dunvengan Castle, la entrada familiar de dos adultos y dos niños cuesta 25 libras. Nos encantó, tiene unos jardines espectaculares, con cascada 
incluida. Flores y plantas de todo tipo, todo cuidadísimo. También tiene una zona como más salvaje con mucha vegetación. Pertenece al clan de los McLeod y sirvió como escenario para rodar la película Higlander.


  En los jardines cogimos un bote que te acerca a las islas de al lado, donde vive la colonia de leones marinos más grande del mundo (de las que están catalogadas)

Es chulísimo, ves los leones marinos a tu lado, te miran, se lanzan al agua delante de tí y se mueven con esa curiosa forma que tienen como de arrastrarse a saltitos. El paseo merece muchísimo la pena, nos encantó y además está bien de precio.


  Después de la visita al Castillo, nos fuimos al mirador de la Kilt Rock, para ver la impresionante cascada de más de cincuenta metros del acantilado. El entorno es precioso, había un gaitero con el traje típico tocando la gaita y una chica con una furgoneta vendiendo comida rápida y una sopa de tomate ligeramente picante que estaba buenísima.


  Poco antes de llegar, te encuentras la Old Man, una llamativa e impresionante piedra que sale en  
muchas fotos de la isla de Skye.


  A la vuelta, paramos en Portree, la capital de Skye, lo que nos pareció más bonito fueron las vistas y el puerto con sus casitas de colores.



  DÍA 15

  SKYE – PARADA EN RUTA 520 km

  La idea era parar en un camping en la zona del lago Lomond, pero estaban completos. Así que decidimos aparcar en una zona residencial de Carliste y dormimos allí después de un accidentado viaje en el que cortaron la A9 por un accidente entre un autobús y una moto. Nos desviaron a todos por carreteras secundarias, y hubo momentos emocionantes, cuando nos tuvimos que cruzar con algún trailer pensando que no cabíamos (nuevamente nos alegramos de tener una caravana pequeñita)

  DÍA 16

  CARLISTE - LIVERPOOL 198 km

 Llegamos al camping Marghull Hidden Corner, es una granja de césped típico de la zona, con gallinas, los tractores del granjero...

  El servicio muy normalucho, había uno sólo para todos, aunque no estaba muy concurrido. En la misma casetilla había una habitación con el wc y el lavabo. En otro espacio un fregadero y en otra habitación la ducha 20 peniques 4 minutos)

  Lo bueno, que estábamos a 30 minutos en coche de Liverpool (el más cercano que encontramos) y lo baratas que son las granjas con la tarjeta del club (15 libras)

  Al llegar a Liverpool, paramos en la mítica Penny Lane Street, el barrio donde se criaron Paul McCartney y John Lennon.


  Hay que visitar Albert Dock declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Hay un parking de pago al lado. Posee la mayor colección de edificios históricos y artísticos del Reino Unido (como el Royal Liver Building) es una zona súper animada de pub y tiendas con música en vivo en cada esquina. Muy cerca de allí vimos las esculturas de The Beatles que The Cavern regaló a la ciudad con motivo del 50 aniversario del último concierto que dieron The Beatles en Liverpool, el 5 de diciembre de 1965.


  Nos subimos en la noria para ver las vistas, (aunque no es necesario si subes a lo alto de la Catedral Anglicana, (nos dimos cuenta al día siguiente)

A la mañana siguiente, de nuevo en Liverpool, aparcamos junto al parque Sefton.

Visitamos la Catedral Anglicana, es la más grande, la entrada es gratuita, sí hay que pagar para subir a la Torre, pero merece la pena porque las vistas son espectaculares. En mitad de la torre hay una exposición y las vistas interiores de la Catedral desde allí son muy llamativas, te colocas a la altura de las vidrieras. Nos llamó la atención que dentro de la Catedral hay servicios, tienda, bar... incluso carteles de catering para organizar eventos.



  La Catedral Metropolitana es la Católica, también nos gustó mucho, es muy moderna, nos recordó a una especie de nave de Star Wars, por fuera y por dentro, con unas luces de neón muy llamativas.


  Cerca de la catedral está el barrio de Chinatown, merece la pena asomarse por ver el espectacular arco de entrada que trajeron expresamente desde Shanghai.


  En Mathew Street entramos en el mítico The Cavern (si vas antes de las 20h, puedes entrar con los niños) había un par de grupos tocando, nos 
quedamos con los del fondo, un grupo brasileño que tocaba canciones de The beatles fenomenal, lanzaron una camiseta y tuve la suerte de cogerla al vuelo.

                       

  Liverpool es una ciudad sorprendente, en cada calle, en cada esquina, encuentras artistas realmente buenos.

  DÍA 18

  LIVERPOOL – PORTSMOUTH 409 km

  La llegada al puerto de Portsmouth es cómoda y está todo muy bien señalizado para embarcar. Hay que tener en cuenta que la hora que se indica es hora inglesa. Hay que estar, como mínimo una hora antes de la salida. La travesía dura 24 horas de Portsmouth a Santander. El buque que hace la ruta es el Pont Aven, está muy bien, entretenido para los niños, tiene piscina, cine, espectáculos, tienda, restaurante (hay microondas por si te quieres calentar tu propia comida). El camarote es pequeñito, con dos literas y baño con plato de ducha. Está prohibido bajar al coche o la caravana durante el trayecto, por lo que es importante coger todo lo necesario antes de subir, por ejemplo los bañadores para el que se quiera dar un baño en la piscina. Hubo incluso concurso de mascotas que los niños disfrutaron mucho. Se pasa volando el viaje.



   DÍA  20

  SANTANDER - CAZORLA  802 km

  Regresamos a casa con miles de momentos y aventuras que no olvidaremos nunca, y para que no nos de el bajón, al día siguiente comenzamos a planificar la siguiente aventura.








Comentarios

  1. Espectacular el viaje, familia! Ojalá nosotros os lo podamos copiar pronto. Gracias por compartirlo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias! Seguro que sí! Además estos viajes se disfrutan desde que empiezas a prepararlos y sigues disfrutándolos cada vez que los recuerdas.

      Eliminar

Publicar un comentario